Saca tu lado creativo
A la vajilla «de diario» la menospreciamos cuando en realidad es uno de los objetos que más usamos del hogar. Recurrimos a ella TODOS LOS DÍAS, sin excepción.
¿No os parece contradictorio que «la vajilla buena» esté en un armario cogiendo polvo? Bueno, eso para quién la tenga, porque lo del ajuar es algo que pasó de moda y ya no tenemos esas piezas que antes nos salvaban el culo en las ocasiones especiales.
Así que hoy venimos a reivindicar el sitio que merece LA VAJILLA. Te animamos a que comiences a cuidar los pequeños detalles de la rutina ordinaria. Empieza por dar unas vacaciones indefinidas a esos platos descascarillados, a esa taza a la que le pegaste la oreja con loctite o ese salero por el que pides perdón cada vez que lo sacas a la mesa.
Actualmente vivimos una época revolucionaria dónde la vajilla ya no se trata de una composición rígida o cerrada. Las nuevas tendencias se adaptan a los tiempos modernos y, sobre todo, a nuestra forma de vida.
Ahora está socialmente aceptado que todas las piezas sean diferentes y sin unidades preestablecidas y es que ¡ya era hora! Ya no tendrás que cambiar TODA la vajilla cada vez que cause baja una taza/plato/bol, sólo reponer aquello que falta.
No tendrás que almacenar 6 de cada si vives solo en un piso o tener platos hondos cuando lo que a vosotros os gusta es tomar la sopa en bol… Así que además de vivir más bonito ahorrarás más espacio. ¡Todo son ventajas!
Esta nueva moda (que ha venido para quedarse) te otorga la oportunidad de tener todas las colecciones y modelos que te gusten. ¿No es maravilloso? ¡¡¡Viva las formaciones heterogéneas!!!
Déjate fluir y prepara tu vajilla perfecta. Una que no te apriete ni te encasille, pero sobre todo que te haga feliz.

























