El tupperware es cosa del pasado
La vida moderna no siempre es una balsa de aceite y en ocasiones tenemos que improvisar para no perder rueda.
Una reunión que se alarga más de lo previsto, un desplazamiento a medio día que no puedes permitirte por falta de tiempo o un tentempié para no llegar a la hora de la cena con más hambre que el perro de un ciego… Siempre hay una ocasión para tener una fiambrera o lunch box (como ahora lo llaman los modernos urbanistas).
Te traemos un diseño italiano que quita el hipo, con una calidad extraordinaria y una versatilidad abrumadora. Vamos, ¡que no sabemos si utilizarla como fiambrera o de bolso clutch!
Tiene dos compartimentos independientes (herméticos y estancos) y un separador para uno de los compartimentos (por si quieres llevar unos frutos secos y unas galletas sin que se mezclen, por ejemplo).
Incluye cubiertos y la tapa se convierte en un soporte para el móvil (para que veas esa serie a la que estás enganchado mientras «papeas»).
Es súper ligera y fácil de transportar.
El material del que está hecha es antibacteriano y muy resistente a los golpes.
¿No te parece PER-FEC-TA? Nosotras estamos flipando porque además es PRECIOSA.
Y si te apetece, tienes ganas o estas estrenando tu nueva lunch box mientras utilizas el soporte del móvil y te comes unos macarrones, echa un vistazo al resto de la colección porque ¡¡no tiene desperdicio!!

















